Estimulación del crecimiento y circulación:
El romero activa la microcirculación sanguínea en el cuero cabelludo, lo que mejora la llegada de oxígeno y nutrientes a los folículos pilares.
Fortalecimiento capilar:
El aceite de coco —rico en ácido láurico y ácidos grasos de cadena media— penetra la fibra capilar, reduce la pérdida de proteínas y evita el quiebre y las puntas abiertas.
Acción antioxidante y antiinflamatoria:
El romero aporta ácido rosmarínico y antioxidantes que protegen contra el estrés oxidativo y disminuyen la irritación o la caspa leve.
Efecto antimicrobiano:
Ambos ingredientes ayudan a mantener la salud de la microbiota de la piel y el cuero cabelludo, controlando microorganismos asociados con la descamación.
Hidratación y suavidad:
El aceite de coco retiene la humedad natural de la hebra y de la piel, otorgando brillo sedoso y suavidad, como detalla.
Crea una fórmula cosmética autosuficiente que trabaja en tres niveles simultáneos: reparación estructural, estimulación folicular y protección celular.
1. Tratamiento pre-shampoo (Hidratación profunda y crecimiento)
• Aplicación: Aplica el aceite de medios a puntas y realiza un suave masaje circular en el cuero cabelludo con las yemas de los dedos durante 5 minutos para activar la circulación.
• Tiempo de pose: Déjalo actuar entre 20 y 45 minutos. Si tu cabello está muy seco, puedes cubrirlo con una gorra de baño.
• Lavado: Lava tu cabello con tu shampoo habitual. Asegúrate de enjuagar muy bien con agua tibia para retirar cualquier residuo graso.
• Frecuencia: Úsalo de 1 a 2 veces por semana.
2. Sérum nocturno (Tratamiento intensivo)
• Aplicación: Aplica una cantidad pequeña únicamente en el cuero cabelludo y las puntas secas antes de dormir.
• Protección: Trenza tu cabello o usa un gorro de seda para no manchar la almohada.
• Lavado: Retíralo por la mañana lavando el cabello dos veces con shampoo.
• Frecuencia: Máximo 1 vez por semana (evitar si tienes tendencia a cuero cabelludo muy graso).
3. Sellador de puntas (Post-lavado)
• Aplicación: Con el cabello limpio y aún húmedo (o ya seco), frota 2 o 3 gotas de aceite en las palmas de tus manos.
• Distribución: Pásalo suavemente de medios a puntas para controlar el frizz, aportar brillo y sellar la humedad. No se enjuaga.